LA PLUMA SIN TINTA

Bienvenidos a este rincón donde literatura y otras artes se dan cita como fanzine digital y en papel.
Mostrando entradas con la etiqueta Ensayo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ensayo. Mostrar todas las entradas

1 de julio de 2025

GITANO Y ROMANÍ (Ensayo, Rafael Jiménez)



GITANO Y ROMANÍ
Ensayo por Rafael Jiménez


(Texto histórico)


Dios le dijo al gitano: caminarás por la tierra para que los demás entiendan que lo más importante es la familia, el amor y la libertad. A través de ti el mundo verá el verdadero valor del ser y no el tener. Los hizo fuertes para sobrevivir al frío, al hambre, a la represión. Y Lorca, el poeta que los fotografió con palabras, los hizo "volar sobre el tiempo flotando como un velero". 

 De su dolor sacan un canto hastío. Dios omnipotente les dio la herencia de la omnisciencia (el que todo conoce). Por eso el gitano vuela sobre las tierras de las civilizaciones, entiende todos los idiomas pero habla sólo su dialecto. Su lengua es el arte. "Si vinieran los gitanos harían con tu corazón collares y anillos blancos".

 Roma es el término adecuado para referirse al pueblo romaní. Una reciente investigación que ha contado con la participación de dieciocho centros, entre ellos la Universidad Pompeu Fabra (Barcelona), prueba que sus orígenes los sitúan en Punjab y Rajastán (actuales Pakistán e India) y que datan de mil quinientos años. Los genomas indican que los romaníes "calós"(los que se asentaron al norte de África y la Península Ibérica) presentan un nivel elevado de endogamia, lo que significa que trataron de preservar su sangre conforme iban alejándose de su tierra. 

 La entrada oficial a España en 1425 bajo el reinado de Aragón se desmiente, probándose que entraron más de doscientos años antes por el norte de África. Entonces los migrantes romaníes ya tenían mezclas con tribus bereberes, en concreto los "amazigh"; siendo nómadas y teniendo entonces una cultura distintiva, con místicos arraigos. Era el auge de los almohades, que se expandieron del sur de Marruecos hasta la península, en un contexto de  reinos taifas. 

  El gitano no quiere dejar rastro, como todo aquel que huye. Por eso su cultura es ágrafa, huye de documentos y se mueve por el habla. Eso los lleva a su mística idiosincrasia: "El gitano es lo que más eleva, lo más profundo, lo más aristocrático de mi país", introducía Federico en su Romancero. 

 En la bandera romaní, el símbolo de la rueda no representa sus carretas migratorias, como se puede dar a entender, sino el chakra del gitano. Mismamente la palabra gitano viene de "egiptano", procedente de Egipto. Un pueblo camaleónico por supervivencia. Pues el gitano no entiende de documentos, no le interesa perseguir ni ser perseguido. No deja rastros pero sí huellas. 

 Resistieron a las guerras persas, otomanas y varias cruzadas. En el Reino de Fernando VI fueron torturados por el marqués de Ensaimada, prohibiéndose sus costumbres y obligándoles al mestizaje. Por supuesto, esclavizados en las galeras españolas para las expediciones americanas. Tampoco se libraron del holocausto nazi y fueron exterminados más de diez millones.


 Solo en España se componen de un millón, sin contar los mestizos. En el planeta habitan veinte millones, como mínimo, aunque los datos oficiales siempre minimizan. Si ocuparan un territorio para formar una nación/estado, esta estaría entre las cincuenta más habitadas de la esfera. Pero su encomienda astral fue caminar por la tierra promulgando la pobreza del poseedor, pasando por todos los pueblos, sin que sus almas pudieran ser sometidas.

 "Oh ciudad de los gitanos, quien te vio y no te recuerda, ciudad de dolor y almizcle con las torres de canela". "La ciudad está libre de miedo". El gitano tiene el don del asentamiento, del lenguaje oral, de caminar errante y de vencer el miedo de los tiranos. 

 Si Dios le encomendó al gitano caminar por el mundo para enseñar que lo más importante es la familia, el amor y la libertad; creo que este cumplió con mil quinientos años firmando con su palabras (para ellos lo más importante). A fin de cuentas los romaníes nunca tuvieron tierras, en cambio fueron y son el pueblo más libre.

15 de junio de 2025

ESCRIBIR (Ensayo, Antonio Caparrós)

 


ESCRIBIR
Ensayo por Antonio Caparrós

Sí; aunque aún resuena en mis oídos el poema de Blas de Otero "Me queda la palabra", ¿sobre qué  escribir a estas alturas de mi vida? Cuando la autocracia rusa amenaza con una Tercera Guerra Mundial con rostro atómico si no se le permite fagocitar a un Estado soberano independiente; cuando los fanáticos sionistas no ocultan su voluntad genocida incluso en niños y niñas inocentes en la más absoluta impunidad y al amparo del nuevo Calígula norteamericano; cuando Rousseau pierde la partida frente a Thomas Hobbes y las democracias participativas comienzan a perder cualquier atisbo de esperanza futura; cuando Montesquieu es sustituido en nuestro país y prolifera el "lawfer" para tumbar al adversario; cuando una gigantesca ola reaccionaria está cada día más  próxima alimentada por la apatía e ignorancia de las masas cosificadas; cuando la gente pierde todo el interés  por buscar la verdad y se entrega, como siempre, a la propaganda del primer payaso o payasa que pasaba por allí; cuando la alegría es destruida por los noticieros de cualquier cadena televisiva o radiofónica..., ¿sobre qué  escribir, sobre la risa tal vez?, ¿por qué no?

Escribamos sobre la risa; escribamos acerca de esa reacción  que celebra la vida y nos aleja del espíritu de la seriedad, de lo siniestro, de la muerte. Tenemos como avales la Segunda Poética de Aristóteles que tanto agraviaba al venerable Jorge de Burgos (persobaje-homenaje a Jorge Luis Borges, según  parece) en la excelente película, dirigida por Jean-Jacques Annaud e inspirada en la famosa obra de Umberto Eco, "El nombre de la rosa", ¿os acordáis? Y, sobre todo, no olvidemos la apuesta por la misma (la risa) de uno de los hombres que más dolor físico tuvo que soportar en vida a causa de su terrible e incurable enfermedad: Friedrich Nietzsche.

Riamos y que lo cómico se imponga a lo trágico.


Cuadro de Leonid Pasternak

29 de mayo de 2025

LA ARQUITECTURA TERMINAL DE LAS ILUSIONES (Ensayo, Jon Rivero)

 

LA ARQUITECTURA TERMINAL DE LAS ILUSIONES

Un ensayo de Jon Rivero


¿En qué se diferencia la arquitectura en la vida y la construcción de sueños, en el cine?

Nuestro protagonista lo sabe. El personaje es Blu Daniel, envuelto en azul cobalto y atrapado por las raíces del sueño eterno. Volver a Roma siempre genera sensaciones interesantes. Roma es origen, Roma es tumulto, Roma es la belleza de las formas y los contornos. Roma es imperio y Roma es modernidad. Roma es minimalismo y Roma es Oasis fílmico.

Á través de un pasillo de bustos de emperadores, en un palacio, nuestro invitado llega a una puerta verde. Analiza que ocurrió en la historia de la humanidad para diseñar otra historia, encuadrada, caligrafíada, envenenada. Y ocurre una subtrama.

En un salón de mármoles y espejos, un arquitecto americano, Kracklite, obsesionado con otro francés, Bouillé... Descubre una condena. La de la creación. Le explotan CONCEPTOS dentro de sus vísceras:

-Un perro que come el vómito. Una cinta roja que recorre fotografías y revela el sufrimiento del que observa.

-La decadencia de una civilización.

-La traición de la carne, amantes e infieles.

-Fronteras donde nacen los niños rotos del mañana.

-Un panteón para llamar a los dioses y emborracharse de miedos.

Y encuentra un hallazgo, la relación de nombres, colores e identidades.

-Red Kracklite con su Pijama Rojo de arquitecto obsesivo terminal.

-Blu Daniel, el soldado del celuloide con su uniforme de terciopelo azul.

Blu no quiere mirar pero tiene que hacerlo como las películas que no gustan ni le gustarán, como mirar de cara a la enfermedad, al tumor, al colapso, o a los ojos del deseo.

Enfermedades y edificios tienen similitudes. La enfermedad nunca acaba de construirse y aceptarse. También, los que vienen de fuera, se empeñan siempre en destruir la vida de lo de dentro, lo que sostiene el sueño de los hombres. La luz de sus historias.

La Luz y el faro. Antorcha y supervivencia en medio de la oscuridad. Como lo es el cine, una reunión de ilusiones que están esperando a prenderse fuego. Es el peligro de lo que contiene magia. Guarda el secreto de la inmortalidad pero es altamente inflamable y fugaz.

Blu Daniel y sus acompañantes, que observan en otro término, no serán los mismos después de esta cena.


(Poema incluido en el número 6 -pdf)